Los antiparasitarios, también conocidos como vermífugos, son medicamentos utilizados para tratar infecciones causadas por parásitos en el cuerpo humano, como lombrices intestinales, protozoos y otros organismos parásitos.
Las infecciones parasitarias son tratables con medicamentos adecuados y hábitos higiénicos adecuados. La prevención y un diagnóstico temprano son clave para evitar complicaciones y mantener una buena salud.